Antracnosis es una enfermedad del almendro producida por el ataque de las especies fúngicas del género ColletotrichumC. acutatum C. gloeosporioides.

En España, las variedades de almendro (Prunus dulcis) más susceptibles a antracnosis son: Tarraco, Antoñeta, Belona, Desmayo Largueta, Belona, Soleta y Vairo.

En la época de lluvias, en primavera, puede originar graves consecuencias ya que es la condición ideal para activarse el hongo, el cual pasa el invierno en forma de micelio en frutos momificados y restos de infecciones de años anteriores.

Síntomas de Antracnosis en Almendros

La aparición de una lesión circular en frutos es el síntoma más característico. Generalmente es de coloración anaranjada, como consecuencia de la esporulación del patógeno en acérvulos formados en el centro de la misma y acompañada de exudación de goma.

Si avanza la enfermedad, los brotes y ramas con frutos afectados se vuelven amarillos y se secan las hojas hasta morir las ramas. Esto es consecuencia de la producción de toxinas por parte del hongo.

Prevención de la Antracnosis

Para controlar los hongos en el almendro lo mejor es adoptar medidas preventivas y culturales, ya que, una vez infectado el cultivo, tiende a ser más difícil su erradicación.

Así pues, la aplicación de las medidas de prevención y prácticas culturales adecuadas resulta más seguro y ecológico.

Entre las medidas de prevención a realizar están:

¿Cómo tratar la Antracnosis?

El tratamiento químico que se aplica para tratar este hongo se consigue con diferentes productos fitosanitarios, autorizados en el Registro del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Los productos autorizados son de contacto o penetrantes y deben utilizarse preventivamente o inmediatamente después de la infección por hongos.

Uno de los productos químicos más utilizado es el Cobre, el cual viene en distintas concentraciones de oxicloruro de cobre, óxido cuproso, sulfato cuprocálcico o sulfato tribásico de cobre aunque también existen una serie de materias activas de origen químico que han demostrado su eficacia en el control de este patógeno.